Un manotazo por comer una empanada….

No creo ser de aquellos que suelen pasarles cosas tan graves en la vida como las de aquellos que viven sin esperanza, y aunque hay veces que uno merece ser reprendido por hacer o decir cosas indebidas, hay otras veces en que uno no entiende nada, y solo se espera por la misericordia de Dios.
Comiendo una empanada napolitana frente a un teatro donde estuve ayudando con las luces y audio, aparece alguien de repente y comienza a gritarme groserías y cosas indecibles, de la nada comienza con sus larga lista de amenazas,  pacíficamente trataba de calmarlo- ¿estará drogado?- pensé;  lentamente me levanté con mi empanada aún sin terminar, y tratando de evadirlo me arrebató el móvil que tenía en una mano y lo lanzó al medio de la calle, pensando éste que llamaría quizás a carabineros. Tranquilamente lo recojo y de pronto un manotazo en mi cara que me dejó algo aturdido, no podía convencerme lo que estaba pasando.
Empiezo a reprender al enemigo de mi alma en oración, pero en un momento a otro cuando intentaba digerir lo que me quedaba de empanada y avanzar a guarecerme dentro de un lugar con mas gente, recibo otro manotazo y una de esas patadas en mi entrepiernas que te dejan sin aire, más amenazas lanzó si trataba de llamar a carabineros.

Entré al café, y mientras clamaba a Dios, mi alma entró en un conflicto, deseos de llorar, y en mi mente decía: ¿Qué pasó Dios? ¿De que me perdí? Todo fue rápido y violento en menos de 5 minutos. Por instante recordaba las veces que sufrí bullying en mi colegio cuando pequeño, o cuando me culpaban de cosas que no había hecho… hasta que de pronto las imágenes de Jesucristo siendo golpeado injustamente, por causa de la rebelión de una raza pervertida y degenerada por el pecado vinieron a mi mente, y entonces guardé silencio, y esperé en el Señor.

Llamé a carabineros desde el café  pero nadie respondía. Hasta que comprendí que ese complicado momento estaba en las manos de mi Señor. Él fue mi defensa y protección, y mi vida fue perdonada y restaurada.

No suelo contar estas cosas abiertamente, pero pienso en todos aquellos que como yo han pasado por momentos en que espíritus inmundos intentan destruirnos por la causa del Evangelio de Jesucristo, ya sea porque en algún momento abrimos brechas a éste y no las cerramos mediante la confesión y el  arrepentimiento, o simplemente porque se predica el Reino de los cielos Sobrenatural; sé que Satanás está enfurecido conmigo porque le estoy arrebatando almas del infierno, pero no le tengo miedo, la Sangre de Jesucristo me cubrió, y fue librada mi vida de la muerte.

Y ahora hay un cántico nuevo brotando en mi interior…

Un pensamiento en “Un manotazo por comer una empanada….

  1. Doy gracias al Señor porque protegió tu vida. El enemigo quiere que culpemos a Dios, pero se equivoca. Más le agradecemos, más le amamos y le damos gloria, y perdonamos a todos aquellos que nos injurian, vituperan, golpean, nos tratan con injusticia y nos humillan. Gloria sea al Señor maravilloso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s