Mujeres que participaron activamente en el ministerio de la iglesia primitiva

(tomado de El Cayado del Pastor)

LAS MUJERES GENTILES Y EL EVANGELIO
Las primeras personas en recibir a los misioneros cristianos en Europa: a Pablo y Silas, fueron un grupo de mujeres de oración. “Y un día de reposo salimos fuera de la puerta, junto al río, donde solía hacerse la oración; y sentándonos, hablamos a las mujeres que se habían reunido” (Hch 16:13).

Esas mujeres fueron los miembros fundadores de la iglesia de Filipo. Lea Filipenses 4:1-3 respecto a ello. Aquí se mencionan a las mujeres que “…laboraron con Pablo en el evangelio”. Sin duda alguna, la disputa que emergió entre esas mujeres se debió al conflicto surgido por los papeles de su liderazgo.

1. Lidia
La historia de esta mujer extraordinaria es digna de ser considerada. Ella fue la primera convertida en Europa.

“Entonces una mujer llamada Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira, que adoraba a Dios, estaba oyendo; y el Señor abrió el corazón de ella para que estuviese atenta a lo que Pablo decía” (Hch 16:14).

Ella era una mujer que aparentemente se veía saludable. Tenía un hogar lo suficientemente grande como para acomodar a su propia familia, y también tenía recámaras para hospedar a Pablo y a Silas. “Y cuando fue bautizada, y su familia, nos rogó diciendo: Si habéis juzgado que yo sea fiel al Señor, entrad en mi casa, y posad…” (Hch 16:15).

Más tarde, en el ministerio en Filipo, Pablo y Silas fueron encarcelados. El terremoto los libertó. Lidia dio la bienvenida en su hogar a esos apóstoles heridos y azotados para que descansaran y se recuperaran.

“Entonces, saliendo de la cárcel, entraron en casa de Lidia, y habiendo visto a los hermanos, los consolaron, y se fueron” (Hch 16:40).

El historiador Eusebio indica en sus escritos que ella dirigió a la iglesia de Filipo por un tiempo. Puede ser que uno de estos versículos haga referencia de Lidia: “Asimismo te ruego… que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio…” (Fil 4:3).

Como vendedora de púrpura (color de la realeza en las naciones occidentales), se ha dicho que ella tenía buenos contactos entre las familias más influyentes del Imperio Romano. Ella aprovechó esa ventaja para difundir el evangelio a esas familias ricas de gran influencia política.

Lidia fue realmente como la mujer virtuosa de Proverbios 31.

2. Priscila
Ella fue quien le explicó “más exactamente el camino de Dios” (Hch 18:24-28) al poderoso predicador Apolos. Esto es asombroso, ya que Apolos es descrito como “varón elocuente, poderoso en las Escrituras…” (Hch 18:24). Es todavía más asombroso cuando la Iglesia moderna de hoy no permite que las mujeres ni siquiera hablen en algunas iglesias.

3. Las Cuatro Hijas De Felipe
“…saliendo Pablo y los que con él estábamos, fuimos a Cesarea… a la casa de Felipe el evangelista… y posamos con él. Éste tenía cuatro hijas doncellas que profetizaban” (Hch 21:8, 9).

Aparentemente Felipe no sabía que no se le permitía a las mujeres orar ni profetizar, como la Iglesia moderna enseña. Su amada familia fue un modelo de espiritualidad y orden santo.

Estoy seguro de que Felipe conoció las promesas: “…mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos” (Is 44:3).

“Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán… vuestras hijas” (Jl 2:28).

“Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, y vuestras hijas profetizarán…” (Hch 2:17).

“Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno… para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos…” (Hch 2:38, 39).

Fue por eso que Felipe aceptó esas promesas bíblicas para sus hijas, y una gloriosa unción profética descendió sobre ellas. Las hijas de Felipe hacían lo que la Biblia dice: ellas profetizaban.

4. Febe
En la iglesia de Cencreas, había una diaconisa llamada Febe, de quien Pablo dijo: “…porque ella ha ayudado a muchos…” (Ro 16:2). El historiador Eusebio, dice que ella supervisaba dos iglesias y viajó extensamente en el ministerio.

5. Junias 
Junias es un nombre femenino en griego. Ella fue llamada un apóstol. “Saludad a Andrónico y a Junias… los cuales son muy estimados entre los apóstoles…” (Ro 16:7).

Note que la palabra griega HOS, traducida LOS CUALES, incluye el género masculino y femenino. Así que, cuando Pablo dice: “LOS CUALES son muy estimados entre los apóstoles”, está incluyendo a Andrónico y a JUNIAS.

La palabra griega hos, es usada en este versículo: “Porque así también se ataviaban en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios…” (1 P 3:5).

Esta es una evidencia convincente respecto a que uno de los 22 apóstoles mencionados en el Nuevo Testamento era una mujer.

6. Evodia Y Síntique
Evodia y Síntique eran líderes espirituales en la iglesia de Filipo. Pablo dijo: “…que ayudes a éstas que combatieron juntamente conmigo en el evangelio, con Clemente también y los demás colaboradores…” (Fil 4:3).

Cuando Pablo habla de esas mujeres como “mis colaboradoras”, quiere decir que estaban haciendo una obra similar a la que Pablo había hecho.

7. La Dama Elegida
“El anciano a la señora elegida y a sus hijos, a quienes yo amo en la verdad…” (2 Jn 1:1).

Cuando uno medita en la carta del Apóstol Juan a la SEÑORA elegida, es evidente que era una líder espiritual de prominencia y autoridad.
La terminología “SEÑORA” viene de la raíz griega KURIA, que es la forma femenina de KURIOS: significa un título de respeto: ” suprema en autoridad” (en este contexto, probablemente se refiere a ella como la Pastora Anciana de la iglesia de su casa).

Juan le encarga la responsabilidad de cuidar la integridad doctrinal personal (y por implicación, de la iglesia que se congrega en su hogar). “Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!” (2 Jn 1:10).

Este sería el papel normalmente asociado con un ANCIANO en la iglesia (Hch 20:17; 28:31). Podríamos entonces concluir que ella ocupaba el papel o posición de un pastor o una diaconisa.

8. Jezabel, La Falsa Profetisa
La iglesia de Tiatira recibió una amonestación severa de parte del Cristo resucitado: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos” (Ap 2:20).

Podemos aprender varias lecciones de este incidente.

a. Reprendida Por La Inmoralidad. Si Jesús y los apóstoles no hubieran permitido a las mujeres que fueran “profetisas” en la Iglesia, ¿por qué había una en esta iglesia? La reprensión fue por la inmoralidad y la asociación con la idolatría, no por el hecho de reclamar que fuera una profetisa.

b. Reprendida Por Enseñar Doctrinas Falsas. Si Jesús y los apóstoles no permitían que las mujeres “enseñaran” en la Iglesia, ¿por qué Jezabel enseñaba? La reprensión fue porque ella estaba enseñando falsedades, y no por el hecho de que enseñara a la Iglesia.

3 pensamientos en “Mujeres que participaron activamente en el ministerio de la iglesia primitiva

  1. dices: los cuales son muy estimados entre los apóstoles…” (Ro 16:7)
    ES DECIR GOZABAN DE GRANDE ESTIMA EN EL CORAZON DE LOS DOCE APOSTOLES PUES PABLO NO SE ESTA CONTANDO EN RAZON DE SU HUMILDAD.

    • Perdón señor john una cosa es decir ESTIMADOD E LOS APOSTOLES, Y OTRA ESTIMADO ” ENTRE LOS APOSTOLES” LA PREPOSICION ” ENTRE” INDICA INCLUSION DENTRO DEL APOSTOLADO. PAZ DE CRISTO

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