El Sutil gobierno de Mamón, y su Teología de la No Prosperidad

“El Sutil Gobierno de Mamón

…y su teología de la No Prosperidad”

 

Ese es su nombre y significa “riquezas” (Luc. 16:13), no gobierna en trono de oro, pero si en corazones de carne. No pide diezmos ni pretende recibir tus ofrendas, precisamente porque anhela que el dinero siga en tus bolsillos, en ellos se encuentran sus bóvedas siniestras. No está dispuesto a confraternizar con los que hablan de la prosperidad, pues es más seguro tener  las riquezas por el trabajo que viviendo por fe, y el único tributo por él exigido es trabajar hasta perder la vida por una moneda de peso.

Claro, la fe sin sus obras es muerta, pero las obras sin su fe son vanidad y una cuota extra de estrés laboral (Eclesiastés 4:6)

Mamón no ama tu dinero, ama tu ambición por obtenerlo, y tu avaricia por guardarlo. Quien te lo pida, sea como limosna o como ofrenda, se transformará en tu enemigo, será el más grande ladrón que hayas conocido, el que mina tu casa mientras duermes.

Mamón es desafiante y belicoso, está dispuesto a derramar sangre por la codicia, así lo hizo en el pasado, y lo hace en el presente por medio de la manipulación siniestra de los sistemas económicos,  y de las billeteras codiciosas; no tiene pelos en la lengua cuando se trata calumniar a los siervos del Dios Viviente llamándoles mafiosos, mercaderes o ladrones dentro del  rebaño, cuando éstos desafían a otros a manifestar ofrendas radicales. Cauteriza las mentes con el sello de agua de un billete o el timbre de una letra de cambio. Por eso cuando acaba del día, muchos cuentan su ganancia y ven si les alcanza para mañana, se dan cuenta que no pudieron comprar el remedio para un hijo, pagar la tasa de interés o quizás pagar una cuota de una tienda de ropa, entonces sin miramientos,  gastan el diezmo, la primicia o la ofrenda en lo “urgente” , creen que lo verdaderamente requerido es aquello que se soluciona con dinero, y si les sobra, quizás den una ofrenda al Proveedor de las verdaderas riquezas a modo de limosna en la reunión del próximo domingo.

Mamón también tiene una belleza soberbia, vestida de humildad, impregnada con el brillo del oro “no ganado por fe sino que por el sacrificio de la paz del obrero”, con la refinación de la plata escondida en una compañía de luz, y la mirada vidriosa de aquellos que lo aman. Además es tan popular que incluso tiene seguidores en medio nuestro.

Mirar el reino de las riquezas es mirar a la insatisfacción permanente, la bebida y la comida solo te permiten la sensación de saciedad por unas horas, luego vuelves por más hacia la despensa, hacia el banco a pedir un mutuo hipotecario, un nuevo crédito de consumo. Entonces, mirando las cosas de “arriba” (Col.3:2) miramos al Reino que está sobre los reinos de las riquezas, miramos sobre la comida y la bebida, al reino que se preocupa de la vestimenta de los lirios y de la comida de los pájaros silvestres. Mirar el Reino de Dios y buscarlo es sembrar en sentido opuesto, mientras unos plantan la semilla en la tierra de Mamón, otros siembran la semilla en los cielos, mientras unos buscan sus bendiciones en los productos de los mares, otros simplemente las cogen de la estancia invisible del Rey Eterno (Ef.1:3), y de la insatisfacción natural, logran experimentar la provisión sobrenatural  y el ticket hacia las tierras del Soberano del Universo, con una porción de cielo sólo para ellos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s