Cuando comenzó el despertar musical por los ritmos y melodías hebreas comenzó a desarrollarse dentro de las congregaciones un concepto que no deja de despertar suspicacias, cuando se hablaba de compositores, cantantes y líderes de adoración a la vez se hablaba (hasta hoy) de Salmistas, cuando se habla de los bailarines se hablaba (hasta hoy) de “danzores”( un vocablo híbrido entre danza y cantor), pero cuando se habla de un integrante cualquiera sea su función dentro del grupo o ministerio de adoración varios emplean la palabra “Levitas”, y se les presentaba como tales (hasta hoy), “…que Dios bendiga a los Levitas”… “las levitas nos presentarán la siguiente danza…” “Este levita es un varón poderoso”… etc.. etc. etc, término que alude a una de las tribus de Israel y que estaban consagrados al Sevicio.

¿Es correcto llamar a los músicos, cantantes y bailarines “LEVITAS”?
Si seguimos un impulso romántico por lo hebreo quizás no sería un problema, sin embargo, el hacerlo envuelve un error terminológico y espiritual importantes que debemos corregir en pro a considerar nuestra misión como artistas y adoradores en la Tierra.

No pretendo dar a conocer un tratado sobre el tema en cuestión, más bien presentar algunas conclusiones que espero, puedan alimentar su deseo por investigar más sobre este tema.

1. Los levitas eran descendientes de Leví, en su conjunto formaban una de las doce tribus de Israel y su función en ella estaba en relación con las cosas del Tabernáculo, el culto y los sacrificios.
2. Los Sacerdotes eran un grupo de levitas, descendientes de Aarón. No todos los levitas eran sacerdotes comunes o aspirantes al sumosacerdocio. Exodo 28:1
3. Los levitas servían directamente a los Sacerdotes en sus labores de la ofrenda, mantención del tabernáculo y los Sacedortes servían directamente a Dios.
4. El Nuevo Testamento habla de los creyentes como “… reyes y sacerdotes“(2de Pedro 2:5, 9-10)
5. No se habla de los creyentes como levitas, precisamente porque no somos descendientes biológicos de Leví.
6. No somos levitas porque espiritualmente nuestro sacerdocio no proviene del Orden de Aarón sino que directamente de Dios, por medio de Jesucristo, el cual es sumosacerdote no de acuerdo al Orden Sacerdotal y levítico de Aarón sino que del orden de Melquisedec ( Génesis 14: 18- 20, Salmo 110, Hebreos 7:2), el cual es anterior incluso a Abraham, y el libro de Hebreos menciona a este Melquisedec precisamente para establecer la superioridad del Sacerdocio de Cristo sobre el de Aarón.

Extraído de mi blog: Abodah, Danza y Neoarte