Profetas Vivientes

y la Palabra se hizo carne…

El trauma de la Santidad.

con 3 comentarios

La iglesia debiera ser una comunidad de traumados, precisamente porque es la marca la que nos recuerda la experiencia vivida, el mensaje comunicado, es por una marca que somos confrontados con el resto, una ceja rota o un ojo morado puede ser símbolo de violencia intrafamiliar, pero no siempre un muslo descoyuntado es símbolo de accidente, o una ceguera permanente es efecto de la radiación solar; entonces un Jacob o un Pablo, confrontados con su propia realidad, sólo lograron comprender la voluntad perfecta cuando fueron “traumados” por el mismo Dios, quedó la huella, y fueron espiritualmente restaurados. Hay una evidencia, que no es sólo una apreciación interna, es una señal de que hemos estado o no con Dios, se manifiesta el olor del conocimiento de Cristo u olor de muerte por causa del pecado, hay un resplandor que va en aumento, y tinieblas profundas si nos apartamos de lo agradable y perfecto.  No es una evidencia de palabras hermosamente expresadas, o convincentemente argumentadas, es  la simple comprensión del poder del Altísimo sobre las personas, que las hace diferentes, casi extraterrestres.

La Santidad no es una cuestión de emociones, es la sustancia que impregna nuestras desiciones hacia una determinación extrema por las cosas espirituales más elevadas, sustancia que se impregna en todas nuestras cosas, santidad que se funde en la risa o en la relación más íntima de un matrimonio. Entonces este misterioso trauma, no solo nos permite alcanzar una elevación del alma hacia las profundidades divinas, también permite que la “nube de testigos alrededor nuestro” experimenten de ella sin el esfuerzo de aquel que se mueve en sus propias capacidades, es la santidad la que transforma las comunidades y sus valores, y es capaz de trastornar el sentido entenebrecido del que peca.

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* Post relacionado.

El Trauma de la santidad, R.C. Sproul. Posteado en Blog:Estudio Bíblico para la edificación de la Iglesia de Cristo, este tema además se encuentra en los videos y manuales de formación Teológica  de FLET

Escrito por Roberto

Viernes, 11 Septiembre, 2009 a 22:39

3 comentarios

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  1. Hola Ruaj, como has estado?
    Que tiempo tenia sin leerte, la verdad estuve muy alejada de mi blog, por lo mismo de los que seguia tambien. Fue como un año de silencio, pero ya he vuelto.

    Esta precioso este post, me encanto como esta escrito, aunque no se si entendi bien la primera parte … Me parecio que hablaba de que muchas veces tenemos que tocar fondo para acercarnos a Dios, para recurrir a El en humildad … Seria eso?

    Bueno, una opinion, es que creo que si bien esto es asi, hay personas (muy afortunadas, por cierto), que nacen con el don de la fe, y que no han tenido que ser “traumados”, para creer. Conozco gente asi y me parece maravilloso.

    Un abrazo.

    Mariposula

    Sábado, 26 Septiembre, 2009 a 22:39

  2. Uy, perdooon … Eres Roberto … Disculpame, ya ves que la ausencia me ha afectado, jajaja.

    Que estes muy bien.

    Mariposula

    Sábado, 26 Septiembre, 2009 a 22:39

  3. ahahaha, Mariposula!!! ves que tiene que venir más seguido por acá? ahahaha

    Digamos que “traumados” es fundamental en toda persona, porque no se trata de fe, se trata de santidad, es ella la que hace a las personas distintas, pues por la santidad se reconoce el caracter y el fruto, la Identidad con Dios, tanto tu como yo necesitamos ese “trauma”, que no es sino la Evidencia de que Dios está con nosotros.

    Un abrazo!

    Roberto

    Domingo, 27 Septiembre, 2009 a 22:39


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