¿Ética entre blogueros? Si hasta en las mejores familias hay plagiadores
Hace unas semanas añadí a mi barra lateral una particular licencia a la usanza de derechos reservados “creative common”, una alternativa que apela a la moral del creador de una obra artística, literaria, diseño, etc., y en algunos países incluso constituye de una herramienta para defender sus derechos de autor. Justamente entrando en Creative Commons Chile se clarifican los temas relacionados con esta especial licencia. La mía en particular
Creo positiva la liberación de información y su expedito acceso, y para un bloguero es motivo de estímulo comprobar como otros citan tus opiniones, escritos, pensamientos, etc, y te das cuenta que la virtud de tu pluma sigue siendo virtud para muchos y basura para otros, y eso te estimula a seguir escribiendo, seguir aprendiendo, a desarrollar un estilo de pensar y discurrir. El problema es cuando otros asumen la pluma de alguien como propia, sencillamente atribuyendose la autoría de una obra específica, presentando la copia (gracias al copy paste) como obra original propia. Y hasta en las mejores familias sucede.
Es que el plagio es un problema que viene del colegio, no faltaba el alumno que por flojo, y a última hora, debía hacer un trabajo de investigación sobre la historia del Descubrimiento de América, para los menos virtuales, copiabamos por horas lo que decía una enciclopedia y se olvidaba citar en la última página del trabajo la Bibliografía citada, en el caso de los más cibernéticos, no faltaba el que usaba (“abusaba”) del “copia y pega” con la Encarta, o usando Google se escribía el tema a investigar, y con tal holgazanería, imprimían sus trabajos sin siquiera decir que había sido sacado de internet.
El plagio es incluso denunciado por Pablo, debiendo señalar en varias oportunidades que escribía con el puño de su propia mano, precisamente por la cantidad de gente mal intencionada que pretendía hacerse pasar por el apóstol y así tergiversar el mensaje, tratando de confundir a la iglesia naciente. Pero no soy apóstol ni pretendo serlo, ni muchos menos un oficio en particular por el cual defender ciertas posiciones, soy un simple escritor que quiere expresar sus ideas por si alguien las apoya y crece junto conmigo en esta selva de opiniones, y así como hubo Dios que hizo al hombre a su imagen y semejanza, no dudo que cada escrito es imagen y semenjanza de la convicción profunda y juvenil de mi discurrir.
Hace poco publiqué “Apóstoles sin un iglesia apostólica”, y conversando con algunos que ejercen estos oficios y aún con los detractores del apostolado moderno, fue una motivadora reflexión, y compartida por ambos extremos. Pero no faltó quien hallara en dicho post una “fuente para el plagio” y fue así como en un blog de pirateo musical se escribió “Hablando de apóstoles, profeta y otros dioses locos músicos”. Por un momento no fui perturbado, me dio ese gustillo de “que bueno que le gustó al bloguero”, pero en ninguna parte habían citas de autor, el blog incluso señala “así que inspirado en ese material he llamado este post…” y bueno, añadió unas líneas a mis párrafos, y “adaptando” creó algo “nuevo” (olvidando la Licencia Atribución-No Comercial-Sin Derivada, independiente del peso legal que tenga, algo de ética que haya al menos en la blogósfera y una moral más correcta al menos entre cristianos).
Ahora, no es nada nuevo bajo el sol que en la blogósfera suela reclamarse de estos menesteres, si fuera posible, arreglarlo conversando, pero la intransigencia del que plagia suele tornarse en un verdadero delito contra la creatividad.
Por razones de fidelidad al escrito original es que no me adscribí a una licencia con derivadas (alterar, transformar o generar una obra derivada a partir de esta obra), pero bueno, a veces por razones de educación o culturales no se sabe siquiera cual es la palabra “derivar”. Si mi molestia no es en sí la transgresión de una licencia de creative commons, es la transgresión a mi propio pensamientos expuesto en otra parte, porque no bastó plagiar la obra, sino que además añadirle la sugerente foto de algún personaje, músico o pastores respecto de los cuales se murmura y difama a diario en los foros y en blogs como esos, entonces el mensaje original se contamina, y no faltará el que se confundirá con el mensaje subliminal del que plagia.
Ya más desahogado, logro comprender nuevamente la rabia de Pablo por la manía, compulsiva y poco creativa de trastornar hasta la propia letra.
Blog Recomendado (inglés)
Pd.: En medio de las olas hechas, te agradezco la enmienda.















