Intento imaginar la cantidad de ilusiones que deben haber pasado por la cabeza de Juan que al transformarlas en sueños despertaron en él una serie de emociones, quizás el corazón latió más rápido con solo pensar en concretarlos. Al estar cerca de Jesús, aún sin ser visto ni reconocido por Él quizás rogaba que le permitiera seguirle, no era solo por la profundidad de sus palabras, ni la cantidad de enseñanzas, una ternura en su mirada lo embargaba, sus palabras eran como caricias en el corazón – “Yo quiero seguirlo, Dios, que me escoja, es lo mejor que me ha pasado”. Y así fue, entonces no sólo anduvo con él por Israel, también experimentó la paternidad de Dios por medio de Cristo que fue plasmándose en cada experiencia, cuando cansado, Juan, apoyaba su cabeza en las piernas del Maestro, o cuando recibía un “abrazo del oso” por parte de él. “Sí, lo van a matar, pero ¿Por qué me arrebatan lo que más he amado? ” Se repetía una y otra vez “¿Por qué tiene que morir? Será mejor prevenirlo, quizás Pedro tenga una idea”- intentaba descansar…
Seguía soñando, cuando escuchó a Jesucristo sobre las moradas celestiales que iría a preparar para sus discipulos, Juan tomó esas palabras y en su corazón comenzaba a disfrutar:”Ya me siento viviendo en tus moradas, Jesús, contigo el cielo es mi techo y hasta un monton de piedras esparcidas son el más confortable lecho, tu eres mi pan, mi agua, mi aire, mi roca fuerte”- repetía dentro de su alma, y Jesús sonreía, al ver el granito de Fe que había en su vida.
Irrumpe una mujer, Juan intentaba no alterarse con ese momento, veía como se derramaba un delicado perfume a los pies de su Maestro, su mente en silencio, trataba de comprender, de oir antes que el resto la palabras que Jesús diría, y su asombro fue que su corazón latió de tal forma que después de esa escena deseó haber ocupado el lugar de aquella mujer: “Sueño con poder estar a sus pies, derramarle mi alma, ver como su gracia se derramó hasta la punta de sus dedos, no te vayas aún, Jesucristo, eres todo para mí”
Ha muerto, su Maestro, y tristemente acude con María junto al resto de los discipulos “Que tristeza hay mi alma, pensar que siempre me despertaba: Juan, a desayunar, Dios te ha dado un día genial” Pero siempre se repetíaen su corazón: “Sueño que lo volveré a ver” y entonces de la nada aparece El, y su alma estalla de felicidad.
En medio de la adoración de 500 personas ahi estaba también Juan, mirando las alturas, su Maestro empezando a resplandecer por el poder de La Gloria que lo iba envolviendo “Sueño que lo volveré a ver, sueño que multitudes como nosotros podrán derramarse a sus pies como aquella mujer, sueño que su amor inundará la tierra”.
Año 90 DC aproximadamente, Juan es deportado a la isla de Patmos, con la mitad de su cuerpo quemado con aceite caliente. Una mañana despierta y se recuerda de sus sueño, y otra vez con esa fe como grano de mostaza se repite “Te volveré a ver Jesús”…. y entonces todos sus sueños se cumplieron, el cielo se abrió y experimentó otra vez la caricia de su Maestro.
Sin sueños somos como uno más en el montón, y jamás sabremos si había algo mejor preparado para nosotros…



















Posted by Patricia on Martes, 22 Abril, 2008 at 22:39
Gracias, Señor, por esta inspiración que el profeta silencioso ha escrito. Me ha hecho sentir como Juan, sentirme cerca de ti, Señor, como si hubiera estado en la mente de Juan “escuchando” sus pensamientos.
Posted by PABLO GAMBOA on Jueves, 24 Abril, 2008 at 22:39
ANDO BUSCANDO A DIOS Y LO ENCONTRARÉ.
ESTOY ESTUDIANDO Y CONGREGANDOME,Y, NECESITAMOS AMPLIAR NUESTROS CONOCIMIENTOS,POR ESO SOLICITAMOS, EN EL NOMBRE DE JESUS, VUESTRO APOYO Y SABIDURÍA.
QUISIERAMOS TENER EL PRIVILEGIO QUE TUVO EL BUENO DE JUAN DE VER Y AMAR EL ROSTRO DE JESUS AQUÍ EN LA TIERRA Y ALLÁ EN SU REINO CELESTIAL.
¿QUE DEBEMOS HACER?
ESPERAMOS SUS PRECIOSA AYUDA.
Posted by Roberto on Jueves, 24 Abril, 2008 at 22:39
Estimado Pablo, gracias por el post.
No es difícil, entra al lugar secreto, donde solo tu y Dios estan, y alimenta tu fe con Sus Palabras, cuando menos lo esperes, vendran los sueños y la visiones, DIos lo promete a quienes buscan su rostro con clamor, suplica, y un corazón apasionado por Él….
Hay dos libros que te recomiendo empezar a leer:
Sueña Y Ganarás el Mundo, de Cesar CAstellano
La Cuarta Dimensión, de Paul Yonggi Cho
Hasta pronto!
Posted by ruaj on Domingo, 27 Abril, 2008 at 22:39
¡¡¡¡soy como Juan¡¡¡¡
Posted by ROBERTOBEN on Lunes, 28 Abril, 2008 at 22:39
Es grandioso saber que Dios sigue hablando, que Utiliza a hombres como tu, profetas del siglo 21, que son capaces de recrearnos momentos como los que vivió Juan. Es como salir eyectados de nuestra nave (vida) para ser traspuesto a la cuarta dimensión y ver que nuestros sueños todos están plasmados allí, en los próximos días estaremos componiendo nuestro libro delos sueños, y este relato si me permites quiero ponerlo en la pagina de mi relación con Dios, quiero sentirme como Juan. Se que Dios me dará algo tan grande como le dio a Juan. Pero déjame gritar ¡Gloria a Dios! a todo pulmón y como tu lo escribiste “Te volveré a ver Jesús”…
Posted by fabiannadesol on Lunes, 28 Abril, 2008 at 22:39
y el verbo se hizo carne…
el verbo es
yo
tú
él
Padre Hijo y Espiritu Santo
quisiera ver a Jesús….pero a veces los sueños se caban…o simplemente uno deja de soñar.
Posted by Patricia on Martes, 29 Abril, 2008 at 22:39
Nunca dejes de soñar si quieres mantenerte viva, Fabiannadesol. El Verbo es Jesucristo. 1 Juan 1:1 También S.Juan 1:1-5. Los sueños son el lenguaje del Espíritu Santo
Posted by Mariposula on Viernes, 2 Mayo, 2008 at 22:39
Lindo, lindo , lindo, como siempre Roberto. Me gusta mucho como escribes, porque logras transmitir emociones…Te felicito.
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