A propósito de los videos compilados por mi ponderado amigo Pato( que encontró la fórmula definitiva para sacarse el olor del ajo de las manos) muestran una serie de imitaciones de personajes, entre ellos Pavarotti, Marcos Witt y Juan Gabriel es que creo necesario remover un poco más las aguas, sé que en los siguientes párrafos habrán cosas que causarán polémica, me tildarán de libertino, postmodernista y secularizador de la koinonía
1. La Risa No Abunda en la Boca de los Tontos. Dios tiene un sentido del humor increíble, porque aún por medio del sinsentido y la irracionalidad nos enseña la esencia de su paciencia, amor y atención, nos reímos a destajo cuando vemos situaciones inéditas en la naturaleza, un loro bailando, un mono pillizcando la retaguardia de otro, un oso rascándose en una roca, el mismo salmista dice que Dios por medio de sus obras lo alegra, y en reconocimiento de ello hace que la alegría se exteriorice por medio del Gozo (risa, sonrisa, carcajada, salto, brinco más alegría) (Sal. 92:4). A Job se le alienta a mantenerse íntegro (por medio de Bildad, uno de sus amigos) y que Dios en medio de su panorama desolador llenaría su boca de risa (Job 8: 21). El libro de Salmos, sin hacer distinción de si la risa es de esas que se manifiestan luego de una imposición de manos o la que surge después de una palabra dicha por el predicador que resultó graciosa, dice que aquellos que son liberados de la cautividad (del pecado, de la enfermedad, del diablo, de la depresión, etc) se les llenaría su boca de risa (Salmo 126:2). Claro que también dicen las Escrituras que “mejor es el pesar que la risa; porque con la tristeza del rostro se enmendará el corazón” pero habiéndose enmendado el corazón viene la alegría (Sal. 30: 11). Una vez habiéndonos arrepentido siempre es bueno rodearse de personas gozosas y alegres, más aún si ellas viven día a día manifestando el gozo de la salvación, por eso el salmista le pide a Dios que le permita escuchar risas, gente disfrutando de la libertad en Cristo y de esa forma experimentar por ese maravilloso “contagio” una reacción no sólo anímica de satisfacción por el Perdón, además pueda todo su cuerpo disfrutar la dicha que produce el sonreír. (Sal. 51:8). Reir entre nosotros es señal de que somos gente con el alma sanada pues “el corazón alegre es un buen remedio” (Prov.17:22), que enfrenta las circunstancias con valor y se pone sobre ellas, que no necesita de cosquillas para emitir una carcajada. El corazón alegre nivela nuestra autoestima y nos cambia la escala para valorar la belleza de las personas: “el corazón alegre hermosea el rostro…” (Prov.15:13).
Una vez me contaba mi abuela que cuando era joven asistía a una iglesia de corte pentecostal, en medio de las oraciones se oía un Ja ja leluya, ja jaleluya, amén jajaleluya, ella curiosa abre los ojos para saber quién emitía tan “espiritual” reafirmación aleluyesca, su sorpresa la llevó del misticismo a la decepción cuando descubre que provenía de uno de los invitados a predicar esa noche que leía en la última banca del salón una historieta del Pato Donald.
















Publicado por Patografica en Jueves, 27 Diciembre, 2007 at 22:39
jajajajajajajajajajajajaja…
jajajajaja…
(…)
jajajajajajajajaja…
Publicado por marcia en Jueves, 27 Diciembre, 2007 at 22:39
GÚENO, JAJAJAJAJAJAJAJJAJA.
COMO SIEMPRE… seco!!!
besos, bendiciones.
Publicado por Patricia en Jueves, 27 Diciembre, 2007 at 22:39
suuuuperrrrr.
Publicado por css4style en Jueves, 7 Febrero, 2008 at 22:39
estan exelentes jajaja
SL2
Publicado por Loretto en Viernes, 15 Febrero, 2008 at 22:39
jajajajja
estan buenos, pero no entendi el cuarto!!!!
sorry…