AHORA ES EL TIEMPO
Estamos claros, la Palabra de Dios corre, quiero correr en ella, y clamo desde mi cueva en Adulam: Heme aquí, Señor, pero antes, sana otra vez mi pies, limpia mis labios con el carbón encendido de tu presencia, permite que mis manos se llenen de callosidades para tomar el arado y no se rompan en el intento
no dejes que tu fuego que siento aquí en mis huesos se acabe, llevame a donde nadie conozca de tu amor y si he de morir por tu nombre que mi semilla de fruto de paz y alimento de vida para tu Gloria.

















Me ha gustado mucho lo que has puesto es algo muy bonito
Miguel ángel
Domingo, 17 Junio, 2007 a 22:39